Oraciones por las Vocaciones

Oración del Año de la Vida Consagrada

Dios amoroso,
tu Hijo, Jesús, nos ha mostrado que un corazón abierto encuentra el camino.
Ayúdame a encontrar mi camino en este mundo.
Mantén mi corazón abierto a seguir la manera de servir de Jesús
a otros enamorados.

Dame el valor de aceptar la orientación que me ofreces
a través de mi familia, mis amigos y mi comunidad parroquial.

A través del Espíritu Santo, me llamas a un camino particular de vida
.

Si es el camino de un sacerdote, de una hermana, de un hermano o de un diácono, entonces
ayúdame a recorrerlo en un servicio gozoso a tu pueblo.

Contigo, Dios mío, sé que puedo encontrar mi camino.
Amén.

Oración por Mi Vocación

Querido Dios,
Tienes un gran y amoroso plan
para nuestro mundo
y para mí.
quiero hacer mi parte en tu plan.

Ayúdame a ver
las señales que me das.
Abre mi corazón para responder a Ti.

Dame el valor
para seguir tu llamada.
Dame la fuerza
para servirte a Ti y a tu pueblo
con generosidad y amor.
Amén.

Oración por los Seminaristas

Oh Jesús, Sumo Sacerdote Eterno, Te ofrezco a través de Tu Inmaculada Madre María, Tu Propia Sangre, en todas las Misas del mundo, como petición de gracias para todos los seminaristas, Tus futuros sacerdotes. Dales humildad, mansedumbre, prudencia y un ardiente celo por las almas. Llenen sus corazones con los dones del Espíritu Santo. Enséñeles a conocer y amar a la Iglesia, para que siempre y en todas partes puedan hablar, actuar y pensar con ella, la gloriosa esposa de Cristo. Enséñales generosidad y desapego de los bienes mundanos; pero, sobre todo, enséñales a conocerte y a amar al Único Sacerdote Eterno.

Buen Pastor de Almas, escucha esta mi oración por sacerdotes santos. Amén.
– tomado de «Oraciones para hoy», publicado por Folleto Misal Co.

Oraciones del Papa Benedicto XVI Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2006

Concede, oh Padre, que la Iglesia acoja con alegría las numerosas inspiraciones del Espíritu de Tu Hijo y, dócil a Sus enseñanzas, cuide de las vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada. Amén.

Sostenga, Señor, a los obispos, sacerdotes y diáconos, a los consagrados y consagradas y a todos los bautizados en Cristo, para que cumplan fielmente su misión al servicio del Evangelio. Amén.

Oración Vocacional

Señor misericordioso, gracias por las bendiciones de este día. Seguid estando cerca de mí, y ayudadme a comprender mi vocación. Me has bendecido con muchos dones y talentos que quiero usar para servirte a Ti y a la Iglesia. Ayúdame a saber cómo servir mejor. «Ven, sígueme», nos ha dicho Jesús. Quiero seguir, pero no estoy seguro del camino correcto. Ayúdame a tomar las decisiones correctas. Me has bendecido, Señor, y estoy agradecido. Ayúdame a ver en mí mismo lo que ves y dame la fuerza para seguir mi vocación. Amén.

Oración por la Perseverancia de las Vocaciones

Oh Dios, Tú has constituido a Tu Hijo unigénito supremo y eterno Sacerdote para la gloria de Tu majestad y la salvación de la humanidad; concede que aquellos a quienes Él ha elegido ministros y dispensadores de Sus misterios sean hallados fieles en el cumplimiento del ministerio que han recibido. Amén.

La Oración del Santo Padre Por las Vocaciones

Padre Santo y Providente, Tú eres el Señor de la viña y de la cosecha y a cada uno le das una justa recompensa por su trabajo. En Tu designio de amor, llamas a hombres y mujeres a trabajar Contigo para la salvación del mundo.

Te damos gracias por Jesucristo, Tu Palabra viva, que nos ha redimido de nuestros pecados y está entre nosotros para ayudarnos en nuestra pobreza. Guía al rebaño al que has prometido la posesión del Reino.

Envía nuevos obreros a Tu cosecha y coloca en los corazones de los Pastores la fidelidad a Tu plan de salvación, la perseverancia en su vocación y la santidad de vida.

Cristo Jesús, que en las orillas del Mar de Galilea llamó a los Apóstoles y los hizo el fundamento de la Iglesia y portadores de Tu Evangelio, sostiene en nuestros días a Tu pueblo en su camino. Animad a los que llamáis a seguiros en el sacerdocio y en la vida consagrada, para que enriquezcan el campo de Dios con la sabiduría de Vuestra Palabra. Haced de ellos instrumentos dóciles de Vuestro amor en el servicio cotidiano de sus hermanos y hermanas.

Espíritu de santidad, que derrama tus dones sobre todos los creyentes y especialmente sobre los llamados a ser ministros de Cristo, ayuda a los jóvenes a descubrir la belleza de la llamada divina. Enséñales el verdadero camino de la oración, que se nutre de la Palabra de Dios. Ayúdales a leer los signos de los tiempos para que sean fieles intérpretes de Tu evangelio y portadores de salvación.

María, Virgen que escuchó y Virgen del Verbo hecho carne en tu seno, ayúdanos a estar abiertos a la Palabra del Señor para que, acogida y meditada, crezca en nuestros corazones. Ayúdanos a vivir como tú las bienaventuranzas de los creyentes y a dedicarnos con incesante caridad a evangelizar a todos los que buscan a tu Hijo.

Haz que podamos servir a cada persona, convirtiéndonos en servidores de la Palabra que hemos escuchado, para que permaneciendo fieles a ella podamos encontrar nuestra felicidad viviéndola.

Amén.

Oraciones de la USCCB, Arquidiócesis de St. Paul / Minneapolis, Red de 2 Corazones & la Diócesis de Green Bay

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